Llegar a la música por el camino de las palabras...

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Matar o morir

"Jamás penséis que una guerra, por necesaria o justificada que parezca, deja de ser un crimen." (Ernest Hemingway)

Cinco de nuestros compañeros griegos han caído. Solo quedamos Abelardo y yo. Mi vida, tengo que dejarte... mereces ser feliz con otro y en otra parte. Creo que ya nunca volveré a ser el mismo. Cuando el crepúsculo sale, mis ojos creen que es sangre lo que están viendo. Lo infinito a lo que antes llamábamos cielo, para mí ahora es muerte. Me estoy volviendo loco. Mi corazón late desbocado a cada instante sin necesidad de ver tus labios. Si aún me amas, de veras, márchate, te lo suplico.

Mas no soy capaz de escribirte las palabras que sentencien nuestro final. Tengo miedo. Menos mal que Abelardo sigue conmigo, su alma es tan pura... Me enseñó a ser todo lo que soy y aún considero no ser ni la mitad de lo que él es. Tiene fuerza, valor y honor. Oh, querida, no estés triste por mí, la locura de la guerra me ciega, pero mientras Abelardo siga a mi lado, la tristeza no calará en mi alma. Solo me apena no volver a ver por última vez tu rostro, recrearme en tus ojos, que eran como el cielo que jamás ha visto batalla.

A veces ya hasta dudo de quién es el enemigo, a mis sentidos parecen todos iguales, hombres fuertes con lanzas y flechas. Probablemente en la noche también porten plumas en vez de armas. Últimamente acostumbro a pensar que será la ociosidad la que acabe conmigo si no se rinde un bando pronto. Quizá creías que pasábamos el día enfrentándonos unos con otros. No es así. La mayor parte del tiempo simplemente esperamos: esperamos matar o morir. Y a menudo poco importa cuál de las dos suceda. 

Intento ser fuerte, pero flaqueo. Abelardo es quien me anima a seguir día a día, me cuenta historias, historias de los dioses. Otras veces son las estrellas las que me devuelven una tímida sonrisa, brillan tanto como brillaban cuando tú y yo estábamos juntos. Me alegra pensar que si tú puedes verlas, al igual que yo, no podemos estar tan lejos el uno del otro.

Pero olvida mis palabras, me estoy dejando llevar. Soy sincero cuando te digo que te aventures a conocer nuevo mundo, toma un barco, huye, sé feliz... que las estrellas siempre estarán para cuando las necesites.

V

1 comentario:

  1. Aun en los días nublados siempre hay estrellas a la vista si se sabe hacia dónde mirar.

    Un beso, bonita.

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