Llegar a la música por el camino de las palabras...

domingo, 12 de mayo de 2013

Tus ojos... y los míos

"El amor consuela como el resplandor del sol después de la lluvia." (William Shakespeare)

Llueve. Llueve mojándose nuestras mejillas y nuestros labios, como si nunca hubiera llovido y ahora se tuvieran que rellenar todos los mares. Llueve como si no nos hubiéramos conocido, como si el mundo no fuese mundo porque en realidad nunca estuvimos en él. Así es como llueve, siendo la ausencia la única que habita ya estos lares, la que recorre vagabunda los bares, la que espera hasta la última nota de una pieza de jazz por si acaso te hubieras perdido en ella y pudieras así reencontrarte. ¿Dónde te escondes?

Olvidaste que nos necesitamos el uno al otro para caminar bajo un paraguas, para pisotear los charcos y así ser felices, diciendo adiós a esta estúpida lluvia que no controlamos.


Pruébala, ¿a qué sabe? A sal, ¿verdad? Mírate, mírame, emana de tus ojos... y de los míos.

V