Llegar a la música por el camino de las palabras...

domingo, 16 de junio de 2013

Resultar interesante durante el mes de junio

"Aburrirse es besar a la muerte." (Ramón Gómez de la Serna)

Agosto lo derrite y poco importa si mete sus narices en un buen libro o si sale a pasear por la Gran Vía madrileña. La ociosidad lo arrastra a un abismo de frustración, abatimiento y obsesión por creer que nada de lo que pueda hacer vaya a resultar interesante.
Dicen que el aburrimiento reside en nosotros mismos, pero él se ha dado cuenta de que en verdad éste se halla en la soledad. Por ello necesita trabajar y estudiar, estudiar y trabajar, para que la fría monotonía le coma las entrañas y así puedan empezar a habitar los grillos aquel lugar en el que todo falla: el alma.
Mas si los grillos ya tienen casa, que agosto se esfume de esta invariable pista de baile y deje lugar a las baladas que conforman los meses de septiembre y octubre.


-¿Sabes? Estamos en junio.
-¿Qué importa eso?
-Diría que mucho... Pues por lo que has contado, en junio la ociosidad no tiene cabida y entonces todo, todo lo que haga, podría resultar interesante.

V

domingo, 2 de junio de 2013

El motor de una locomotora

"Las que conducen y arrastran al mundo no son las máquinas, sino las ideas." (Victor Hugo) 

El motor de una locomotora, éste son las ideas, que mueven y arrastran al tren por sus vías, dejando ver a través de sus ventanales los paisajes y personas que van quedando atrás, haciéndose eco del pasado. Y por delante siempre una generación futura, un nuevo amanecer dibujado a base de pinceladas que parecen unas veces querer sonreír y otras llorar en forma de precipitaciones, tornándose los vivos rostros miserables.

Si hoy gritan comunismo, mañana capitalismo. Pasamos por el pueblo de la república, haciendo un peaje en monarquía y el guardagujas no sabe si elegir ateísmo o religiosidad. Mas al final siempre se decide y el chucu-chu llega a oídos de los viajeros que se alegran o indignan con su elección. Y así, poco a poco, a través de los siglos, el mundo va llenándose del vapor que la máquina desprende, agotándose en ciertas ocasiones inevitablemente su combustible, dejando a sus viajeros desamparados, sin nuevos lugares que mostrar, sin nuevas ideas que aportar.


Empero nos levantamos y acabamos tomando las palas, cargando con el carbón y arrojándolo a las calderas. Porque siempre, perpetua e impereceredamente, salimos y saldremos adelante, renovando el motor de esta esquizofrénica locomotora que nos muestra su particular visión del mundo.

V