Llegar a la música por el camino de las palabras...

viernes, 12 de diciembre de 2014

Instante sostenido

"Y este ser sincero, el yo, habla del cuerpo y lo quiere incluso cuando sueña y se forja ilusiones y aletea con un batir de alas rotas." (Friedrich Nietzsche)

Todo es confuso ahora y, sin embargo, el tiempo parece sostenido por este instante. No sé a dónde ir ni si debo quedarme, enredarme en otras sábanas podría ser tan fácil... Pero parece que la decisión ya está tomada, y el sol volverá a salir mañana.

Es curioso todo lo que puedo imaginarme, debieran no caber en mí tantas palabras, tantas imágenes; tantas personas en cada palabra y en cada imagen. Me miro al espejo, este es mi rostro y no otro. Mis ojos no dicen nada, ni mi nariz, ni mi boca. Debieran ser expulsados mis pensamientos por entre mis dientes como escupitajos. Aun así mi rostro seguiría callado. Me muerdo el labio, pero soy incapaz de hacerlo con la suficiente fuerza como para que sangre. No soy débil, me digo, ni vulnerable, aun cuando todo me afecta. Debería morderme hasta sangrar, para sentirme a mí misma al menos, ya que no siento a los demás.


Miro a Sonia, mi dulce hermana, nada podría perturbarle el sueño en esta hora, mas me da miedo tocarla y que me descubra, ahora que no puede ver mi cara, ésa que no dice nada. Quizá sea en este momento, mientras duerme, cuando pueda saber todo lo que hay bajo la máscara. Es este instante sostenido lo que me asusta, este instante en el que no siento a nadie a mi alrededor, donde nadie me toca, donde nadie me hace sentir, sentir para ser consciente de que éste es mi cuerpo, aunque no sangre. Es este instante sostenido lo que me asusta, a pesar de que el sol volverá a salir mañana.

V

2 comentarios:

  1. Hace mucho que no leía algo que me llamara tanto la atención y me objetara a pensar mas allá de lo que dices. Un gran fragmento, espero y sea parte de una historia mayor.
    Anhedonia, solo me sucede cuando logro tener todo lo que alguna vez quise, pero ahora ya no tiene sentido.

    Suerte.

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  2. Comparto esos "instantes sostenidos" desde hace tiempo. Y sí, puede que al principio hagan a uno sentirse un cuerpo vacío, carente de importancia en el mundo e incluso inexistente. Pero las cosas cambian. El tiempo y los años tienen el gran "talento" de moldear este tipo de cosas. Tanto, que ahora mismo no podría vivir sin ellos. Y es que, sentirse completamente solos o vacíos, según cómo se mire, y según el momento por el que uno pase, puede ser algo tan destructivo como romántico y necesario. Un besazo, V. Continúa así, que vas bien.

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